Evita la entrada de contaminantes, y sella el aceite que lubrica estas piezas. Además, regula la presión interna del motor mediante sistemas de ventilación y reduce el ruido generado por el funcionamiento.
Monitorea la posición del árbol de levas de admisión para ajustar electrónicamente el tiempo de apertura de las válvulas y mejorar la eficiencia del motor.